El eurodiputado socialista Cortés Lastra hizo un balance positivo de la presidencia española de la Unión Europea

coloquioEuropaEspaña desempeñó la presidencia de turno de la Unión Europea en el primer semestre del 2010 y la asociación Ágora Fuenlabrada Siglo XXI contó con la presencia del eurodiputado socialista Cortés Lastra para que hiciera un balance de este periodo. Cortés hizo un balance positivo a pesar de que fue un semestre muy convulso por los continuos vaivenes de la economía mundial y, especialmente de la europea. Los problemas económicos de países como Grecia obligaron a sus socios europeos a realizar un rescate económico para asegurar la estabilidad. La economía española también ha sido una preocupación para los países de la eurozona, por la presión de los mercados a la deuda pública española. Aunque, para el eurodiputado Cortés Lastra “el sistema financiero español es más transparente y no se puede comparar al de Grecia. Además, recordó, España destinó 9.700 millones de euros al rescate griego, un préstamo que reporta beneficios para la estabilidad europea y demuestra la fortaleza de España”.

Para Cortés, “La estabilidad del euro está garantizada y la moneda única no tiene por qué peligrar en este reajuste financiero internacional”. Entre los asuntos que debe resolver la Unión Europea, Cortés Lastra destacó el año 2020. Para el eurodiputado socialista “la presidencia Española ha dejado sus primeros pasos para la Estrategia Europa 2020, un programa de la Comisión Europea para redefinir la economía de la Unión en la próxima década”. El principal objetivo de este plan es reparar los errores del pasado y asegurar el futuro para conseguir un crecimiento económico internacional basado en la innovación, la sostenibilidad y la cooperación al desarrollo.

La Presidencia española del Consejo de la Unión Europea, se fijó cuatro ejes fundamentales: aplicación del Tratado de Lisboa, tras su entrada en vigor a finales de 2009; impulsar estrategias para la recuperación económica y lanzar la estrategia Europa 2020; potenciar la faceta de Europa como actor global y desarrollar aspectos que tocan directamente a los ciudadanos, bajo el eje “una Europa para l@s ciudadan@s”.

Los principales avances de la Presidencia española en cada uno de los ejes fueron:
Aplicación del Tratado de Lisboa

La puesta en marcha de las nuevas Instituciones Europeas suponía un gran reto. La visibilidad inmediata del Tratado de Lisboa se concretó en dos nuevas figuras institucionales: el presidente estable del Consejo europeo, Herman Van Rompuy, y la Alta Representante para la Política Exterior y de Seguridad, Catherine Ashton. La Presidencia Española fue el primer país que, en el marco de una presidencia rotatoria, tuvo que coordinar el trabajo con la presidencia permanente. El Servicio Europeo de Acción Exterior fue otra de las grandes novedades del Tratado de Lisboa que se fue modelando durante el semestre español. La complejidad de todo un servicio diplomático europeo, su constitución, funcionamiento y relaciones con el Parlamento europeo tuvieron un impulso definitivo en Madrid.

Salida de la crisis, Europa 2020

En el Consejo de Primavera de este año se concretó la estrategia Europa 2020 para la salida de la crisis y el crecimiento. La idea vertebradora de Europa 2020 es conseguir una Europa competitiva, digital y verde. Entre las propuestas y acciones concretas de la Presidencia española destacan: Propuesta para incentivar o sancionar a los Estados según su cumplimiento del Pacto de Estabilidad, impulso al sistema de supervisión financiera, publicidad a las pruebas de solvencia de la banca, como prueba de transparencia y propuesta de imponer una tasa a la banca para paliar futuras crisis.

Europa, actor global

La cumbre Unión Europea-América Latina y las reuniones sectoriales celebradas en Madrid marcaron un hito en las relaciones con Iberoamérica, así como la cumbre celebrada con Marruecos. Además, a lo largo de estos meses se lanzaron operaciones como la Atalanta, con el fin de reducir la piratería en el Índico o la gestión de la intervención por parte de la Unión Europea tras los terremotos de Haití y Chile.

Una Europa para l@s ciudadan@s

El desarrollo de la Iniciativa Ciudadana, novedad del Tratado de Lisboa, se consiguió durante la presidencia española: un millón de firmas de ciudadan@s europe@s de un tercio de los países de la UE pueden conseguir que la Comisión Europea legisle sobre una propuesta popular. La lucha contra la violencia de género también se vió impulsada con la presidencia española mediante la creación del Instituto Europeo para la Igualdad de Género en Vilnius (Lituania) y la orden europea de protección de víctimas.